¿Seguros?

No siempre las pólizas de Seguros cubren todos los daños, y la consecuencia es el fastidio y perjuicio que supone tener que reclamar a nuestra propia aseguradora. Casi siempre se nos ofrece productos aparentemente baratos, con exceso de letra menuda que prácticamente nunca supone ventajas reales para el asegurado y sí salvaguardas para la aseguradora.

Es un hecho que tanto las aseguradoras como las entidades financieras recurren a contratos de adhesión con letra diminuta, imposible de leer y entender para el común de los mortales, circunstancia agravada por el deficiente asesoramiento de los vendedores de estos productos, imposibilitados  para informarnos lealmente de las cláusulas lesivas o perjudiciales. La consecuencia son relaciones asimétricas en las que las empresas con las que contratamos llevan todas las de ganar.

No firmes sin comprender todas las obligaciones que asumes. Déjanos analizar el documento, te lo explicamos para que conozcas las eventuales consecuencias de lo que te dispones a firmar. Un contacto a tiempo puede ahorrarte problemas, tiempo y dinero.